Luis Diez de Bonilla y el derecho a la desconexión digital
En un contexto en el que la tecnología ha transformado profundamente la manera de trabajar, el derecho a la desconexión digital comienza a posicionarse como uno de los temas más relevantes dentro del debate del Derecho Laboral en México. Por ello el abogado Luis Diez de Bonilla nos explica todo sobre este hecho.
La expansión del trabajo remoto, el uso constante de teléfonos inteligentes y plataformas de mensajería ha generado una nueva realidad: la jornada laboral ya no termina necesariamente cuando concluye el horario formal de trabajo.
Ante este escenario, especialistas, legisladores y organizaciones laborales han impulsado iniciativas para reconocer legalmente el derecho de los trabajadores a desconectarse de los dispositivos digitales y comunicaciones laborales fuera de su horario de trabajo, con el objetivo de proteger su descanso, salud mental y vida personal.
“El concepto de desconexión digital surge como respuesta a un fenómeno que se ha vuelto cada vez más común en el mundo laboral contemporáneo: la hiperconectividad laboral. Correos electrónicos, mensajes en aplicaciones como WhatsApp o llamadas fuera del horario laboral han extendido de facto la jornada de trabajo de millones de personas.” afirma el abogado Luis Diez de Bonilla.
En este contexto, varios países comenzaron a reconocer que la tecnología, aunque facilita la productividad, también puede provocar sobrecarga laboral, estrés crónico y agotamiento profesional. El derecho a la desconexión digital nació primero en Europa. Países como Francia, España y Bélgica incorporaron este principio en su legislación laboral para garantizar que los trabajadores no estén obligados a atender comunicaciones laborales fuera de su horario.
En México, el debate sobre la desconexión digital ha tomado fuerza en el Congreso, particularmente en la Cámara de Diputados, donde se han presentado diversas iniciativas para reformar la Ley Federal del Trabajo. Las propuestas legislativas buscan reconocer explícitamente que los trabajadores tienen derecho a no responder mensajes, correos electrónicos o llamadas relacionadas con su trabajo fuera de su jornada laboral, salvo en casos excepcionales previamente establecidos.
Este derecho estaría especialmente vinculado a los trabajadores que realizan teletrabajo o modalidades híbridas, modalidades que crecieron de forma significativa tras la pandemia de COVID-19. El objetivo central de estas reformas es evitar que la digitalización del trabajo se traduzca en jornadas laborales indefinidas.
El derecho a la desconexión digital no significa prohibir la comunicación laboral, sino establecer límites claros entre el tiempo de trabajo y el tiempo personal.
En términos generales, este derecho implicaría que:
- Los trabajadores no están obligados a responder mensajes fuera de su jornada laboral.
- Las empresas deben respetar los horarios de descanso y vacaciones.
- Se deben establecer políticas internas para regular la comunicación digital laboral.
- Los trabajadores no pueden ser sancionados por no responder comunicaciones fuera de horario.
Aunque la propuesta ha sido bien recibida por diversos sectores laborales, también plantea desafíos para el sector empresarial. Algunas compañías, especialmente aquellas que operan en entornos internacionales o con diferentes zonas horarias, podrían enfrentar dificultades para organizar la comunicación laboral bajo estas nuevas reglas.
Entre los principales retos se encuentran:
- reorganizar los flujos de comunicación interna
- redefinir horarios de disponibilidad laboral
- implementar políticas claras sobre el uso de plataformas digitales
No obstante, expertos en gestión laboral señalan que una regulación clara también puede beneficiar a las empresas, ya que los trabajadores menos estresados suelen mostrar mayor productividad y compromiso.
El derecho a la desconexión digital representa uno de los desafíos más relevantes del derecho laboral contemporáneo. En un mundo cada vez más conectado, establecer límites entre el trabajo y la vida personal se ha convertido en una necesidad jurídica, social y humana.
Si México avanza hacia la incorporación de este derecho en su legislación, el país podría dar un paso significativo hacia la construcción de un modelo laboral más equilibrado, donde la tecnología sea una herramienta de productividad, pero no una extensión permanente de la jornada laboral.
Esperamos que la información te sea de utilidad y agradecemos al abogado Luis Diez de Bonilla, socio de la firma Diez de Bonilla Kuri y Asociados S.C.

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